Se aplica el
producto y se frota con un estropajo (que también se puede usar para lavabos),
incluyendo las llaves, grifos del agua y jaboneras; se aclara y se seca.
Si no la vamos a limpiar, conviene por lo menos secar las paredes de la ducha (sean de azulejo, acrílico, etc.) o
las cortinas; así se evita que se marquen las gotas de agua, se acumule la cal,
etc.
(CEICID)
